LA VENTA DE MAQUINARIA HOSTELERÍA

Hay quien construye barcos y carabelas y les pone iluminación eléctrica para que refulgan en la noche con luces de portento, otros dedicados a la  venta de maquinaria de hostelería a empresas y particulares.

El negocio de la maquinaría de hostelería y de las maquinas de hostelería se basa en tener una mínima inversión de unos treinta mil euros y bajar a un almacén una serie de productos que compras directamente a las fábricas y a precio de fábrica y los traes de otros lugares, después, ya en tu ciudad, bajas al almacén donde tienes tus productos de maquinaria de hostelería y los subes a una pequeña furgoneta y allí metes las máquinas de hielo, los lavavajillas, las cafeteras y las máquinas de café, las heladeras y las máquinas de hacer helados, los lavavajillas integrados y las máquinas lavadoras, lo vas poniendo todo en orden y lo vas llevando a los clientes y luego cobras tu dinero.

Es la mejor manera de hacerlo así, de manera ordenada y con una mente puesta en cada momento en aquello que es tu responsabilidad, sin entretenerte tomando unas cañas en el bar antes o durante los portes por mucho calor que haga, ya que luego tienes que conducir y es evidente que eso es lo que sucede.

A veces miras desde la piscina donde piensas tus portes a los montes verdes que rodean la ciudad y asomando entre ellos las iglesias y las catedrales y dices que no es un lugar tan recóndito donde vives ni tan feo, con todas esas grandes montañas verdes y luego sueñas con agua, con agua que lo inunda todo, agua que se desborda y lo inunda todo y también sueñas con aquellos amigos que un día ya no volviste a ver.

Pero te despiertas y tienes que seguir trabajando, y trabajando en la venta de maquinaria de hostelería se trabaja bien y se gana un dinero, la venta de maquinaria de hostelería, que son lavavajillas y máquinas lavadoras y máquinas de hacer café y máquinas de hielo para que los demás puedan comprar máquinas de hielo y puedan comprar lavavajillas y puedan comprar maquinas lavadoras o comprar lavadoras o comprar fregaplatos.

Y así es la vida.

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